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Liberalismo 2.0: la victoria del liberalismo


Aleksandr Duguin | 12/05/2021

 Nuevo libro de José Antonio Bielsa Arbiol: Masonería vaticana

Antes de comenzar diré que este análisis está basado en una perspectiva estructural fundamentada en la Cuarta Teoría Política. Con esto quiero decir que la ideología liberal (o la Primera Teoría Política) es la culminación histórica del paradigma de la Modernidad Occidental.

El liberalismo se enfrascó en una batalla épica en contra de sus principales rivales, los comunistas (la Segunda Teoría Política) y los fascistas (la Tercera Teoría Política), a lo largo del siglo XX. Estos últimos desafiaron a los liberales sosteniendo que ellos eran los herederos de la Modernidad y por lo tanto declararon ser muchísimo más modernos que los mismos liberales. Esta idea fue formulada de forma explícita por el futurismo marxista, pero también la podemos encontrar en la forma de pensar fascista.

Según esto, podemos decir que el liberalismo como ideología (política, económica, cultural, social, etc.) ganó durante el siglo XX no solo de forma táctica, sino también estratégica, y de alguna manera se convirtió en la única ideología política existente después de la década de 1990: esto fue llamado el «momento unipolar» (Charles Krauthammer), aunque también fue denominado prematuramente por Francis Fukuyama, o al menos así lo vemos ahora, como «el fin de la historia». La victoria ideológica del liberalismo, sin llegar a entrar en todos los detalles o cuestiones que esto pueda implicar ahora, fue durante este período de tiempo completamente irrefutable. Tampoco podemos decir que el comunismo chino sea una alternativa al capitalismo liberal, especialmente si tenemos en cuenta que desde el gobierno de Deng Xiaoping China ha terminado por incrustarse dentro de la economía política global con tal de utilizar los beneficios obtenidos por la globalización en un intento de fortalecer su país. Sin embargo, esto llevó a China a que aceptara las principales reglas impuestas por el liberalismo y los principios mismos del libre mercado.

Sin lugar a dudas podemos decir que este es el punto de inflexión que simbólicamente separa al viejo liberalismo del nuevo liberalismo: fue aquí cuando se pasó del liberalismo 1.0 al liberalismo 2.0. Pero durante la década de 1990 fuimos testigos de una transformación semántica al interior de la Primera Teoría Política. La estridente victoria del liberalismo a finales del siglo XX llevó a que sucedieran dos cambios ideológicos muy importantes.

El primero fue el surgimiento de alianzas roji-pardas o «nacional-bolcheviques», las cuales estaban fundamentadas en un profundo entendimiento de que tanto el comunismo histórico como el fascismo habían sido derrotados definitivamente por el liberalismo y que era necesario crear un frente antiliberal común que uniera a la derecha y a la izquierda (pero esta tendencia política siguió siendo muy marginal y demasiado pequeña en comparación con la gravedad y el peligro que representaba la dominación liberal como proyecto ideológico).

El hecho de que el liberalismo quedara solo significó que ya no existían sus otros dos enemigos ideológicos, lo cual es, como enseñaba Carl Schmitt al enfatizar la importancia que tiene la distinción amigo/enemigo como definición de la identidad política e ideológica, un elemento muy importante para que el liberalismo fuera capaz de autoafirmarse.

Ya que el antiliberalismo propugnado por el nacional-bolchevismo nunca llegó a representar una amenaza política real, el problema que sufría el liberalismo al encontrarse completamente solo siguió siendo un grave dilema para el mismo.

Liberalismo 2.0

1. La nueva transformación del liberalismo
2. La victoria del liberalismo
3. El nacional-bolchevismo como concepto surgido de la victoria del liberalismo
4. El enemigo interno
5. Friedrich von Hayek, el comienzo
6. Karl Popper, el intermediario
7. George Soros, la culminación
8. Individuo y dividuo
9. El liberalismo 2.0 y la Cuarta Teoría Política

Fuente: La Cuarta Teoría Política