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Jean Thiriart y la China maoísta: el encuentro con Zhou Enlai en Bucarest


Luc Michel | 29/10/2020

El encuentro entre Zhou Enlai y Jean Thiriart en el verano de 1966 en Bucarest es poco conocido. Hasta la fecha, Thiriart no ha sido muy hablador sobre este tema. Preguntado por nosotros, acepta, con algunas reticencias, levantar el tupido velo sobre esa entrevista.

Le damos la palabra: «En su fase inicial, mi reunión con Zhou Enlai fue solo un intercambio de anécdotas y recuerdos. Zhou Enlai se interesó en mis estudios sobre la escritura china y yo en su estancia en Francia, que representó para él un agradable recuerdo juvenil. Después, la conversación se fue orientando hacia el tema de los ejérci-tos populares –querido tema tanto para él como para mí-. Las cosas fallaron cuando progresivamente llegamos a lo concreto. Tuve que sufrir un curso real de catecismo marxista-leninista. Luego Zhou elaboró el inventario de los graves errores psicológicos cometidos por la Unión Sovié-tica. Y la lección se desplazó hacia las nociones de alianza jerárquica y alianza igualita-ria. Para enfriar el ambiente, aludí a la cuestión de los dis-turbios que se habían organizado en Viena en 1961 durante la reunión entre Jruschov y Kennedy. Pero el intento de hacerle comprender el concepto de una lucha cuatricontinental global de todas las fuerzas antiamericanas en el mundo, cualesquiera que sean sus orientaciones ideológicas, falló. Le recordé que esta era también la opinión del general Perón, un viejo amigo. Se incomodó cuando señalé que, en Argentina, el peronismo –a nivel psicológico- era una fuerza inconmensurablemente más fuerte que el comunismo. Zhou dijo ser un hombre pragmático. Entonces, le pregunté si podía financiar el desarrollo de nuestra prensa, un santuario para nuestra organización, para la prepa-ración y estructuración de un aparato político-militar revolucionario europeo. Me remi-tió a sus servicios secretos. La reunión, con un almuerzo excelente, terminó en un am-biente muy relajado, hasta que reaparecieron los oficiales rumanos, que no habían asistido a la conversación. Posteriormente, no recibimos nada de los servicios secretos chinos, cuya incomprensión de Europa fue total tanto en los psicológico como en el político».

Debe recordarse que Patrice Chairoff, cuyos contactos con diferentes servi-cios secretos (incluido el israelí) fueron revelados en varias ocasiones y cuyo odioso libro, Dossier de neo-nazismo, se ha basado en rumores, confirma este hecho: «El PCE (Partido Comunitarista Europeo, fundado en octubre de 1965 a partir de Joven Europa) y sus devotos militantes, ofrecieron su logística a los servicios secretos chinos dirigidos en Bruselas por Wang-Yu-Chang y que estaban muy interesados en las organizaciones de la OTAN y del SHAPE (Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa) con sede en territorio belga pero la personalidad muy particular de Thiriart detuvo abruptamente esta colaboración. A pesar der de la reunión del jefe del PCE con Zhou Enlai en Rumanía en la primavera de 1966, unos meses después se rompió la colaboración». Más adelante abordaremos los resultados de esa reunión.

Nota: Este artículo es un extracto de la presentación del número 3-4 de la revista en papel de Adáraga bajo el título Jean Thiriart: El gran europeo del siglo XX.

Jean Thiriart y la China maoísta

1. El encuentro con Zhou Enlai en Bucarest
2. La colaboración con Joven Europa