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Entrevistas

José Antonio Bielsa Arbiol: «La geoingeniería debe enmarcarse dentro de las guerras híbridas»


Redacción | 22/08/2023

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Entrevistamos a José Antonio Bielsa Arbiol, historiador y ensayista aragonés que ha coordinado la segunda entrega del best-seller Geoingeniería Un infame pacto de silencio publicado por la editorial Ultima Libris.

Adáraga: Esta segunda parte de Geoingeniería: Un infame pacto de silencio aparece casi dos años después de la publicación del libro piloto.

José Antonio Bielsa Arbiol: Así es, y es que todavía quedaba mucho material de interés pendiente de revisar, actualizar y publicar, al tiempo que resultaba prioritario ampliar la relación de voces expertas dispuestas a dar la batalla de las ideas, voces procedentes en esta ocasión de España, Argentina y México, como es el caso del teniente coronel Francisco Bendala, el oficial de Estado Mayor y meteorólogo argentino Horacio Ricciardelli, el analista internacional mexicano Samuel Cruz, o el coronel Víctor Viciedo, entre otros autores, a los que debo sumarme en calidad de coordinador. En lo personal, estoy especialmente contento con el resultado de este trabajo.

¿Qué es, propiamente, la geoingeniería?

Resumiendo mucho, la definiré como la manipulación deliberada del clima por medio de procedimientos aéreos de siembra de aerosoles, con la modificación de los ciclos meteorológicos en las regiones geográficas monitoreadas; ésta es posiblemente la mejor definición, la más próxima a los hechos empíricos y constatables.

El enfoque propuesto en esta obra difiere sensiblemente de los enfoques habituales en los mass medias

Y no podía ser de otra forma, puesto que el discurso oficial/oficialista presupone con bastante mala fe que dichas prácticas de geoingeniería se realizan siempre en clave preventiva, esto es favoreciendo la bonanza climatológica o el «cambio climático». Sin embargo, tras este falso optimismo se esconde algo bastante preocupante, manifiestamente antitético a las pretensiones originales, puesto que toda esta maquinaria aparece mediatizada por los intereses del Gran Capital, con sus nuevos modelos de guerras híbridas y sus políticas geoestratégicas de largo alcance. Aquí está realmente el meollo del problema, como son las guerras de baja intensidad sobre los tejidos productivos y, cómo no, al servicio de intereses privados ajenos a los de los Estados «soberanos». Este modelo geopolítico neoliberal radicalizado es ajeno a la economía visible, por cuanto pretende reorganizarlo todo en función de las regiones productivas más acordes y eficientes (según la élite del poder). Como no podía ser de otra forma, los medios de comunicación del Sistema, tan tendenciosos como perversos en su putridez moral y maldad intrínseca, focalizan su narrativa sobre este enfoque tal y como les dictan sus amos.

¿Está preparada la sociedad para comprender el fenómeno de la geoingeniería en todo su alcance?

No. Ni siquiera los más avezados lograrán tener una visión equitativa de semejante súper-estructura corporativa de conocimiento. Pocos saben que la historia de la geoingeniería, con sus potencialidades, se remonta al final del siglo XIX, y forma parte de la «lucha» de la humanidad por doblegar los elementos. Hasta aquí nada nuevo, pero como era de esperar, la conquista de la naturaleza revierte a menudo contra los intereses de la sociedad, y es aquí donde nuestro libro ofrece sustanciosas aportaciones críticas, destacando algunos de los aspectos más oscuros de este fenómeno, como por ejemplo el actual galimatías de un presunto «cambio climático».

Urge preguntar: ¿existe el «cambio climático»?

Rotundamente, no, al menos en el sentido apocalíptico y tendencioso de los voceros sistémicos, plegados a las directrices de la ONU y demás factorías del Nuevo Orden. Este relato, desautorizado por la ciencia legítima, es por lo demás el mayor fraude financiero de nuestro tiempo, y no pretende sino encadenar a poblaciones enteras bajo el aberrante presupuesto de la «huella de carbono», un impuesto liberticida que atenta contra la nuda vida y los más elementales derechos del hombre. Todo esto es, a fin de cuentas, un vil negocio. Don Horacio Ricciardelli, coautor del libro y reputado meteorólogo argentino, no tiene reparos en afirmar que «la difusión de la geoingeniería acostumbra estar dada por medios e investigadores de dudosas procedencias, con intereses multinacionales afines al negocio del cambio climático». Por tanto, debo repetirlo: todo este tinglado es un vil negocio. Conviene por tanto que el lector tome nota de la importancia de esta amenaza contra el orden natural perpetrada por los amos del Gran Capital. Y no diré más, ni menos.

Varios autores: Geoingeniería 2: Un infame pacto de silencio. Ultima Libris (Julio de 2023)