¿Se avecina una Tercera Guerra Mundial?

       

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Las casernas El Empecinado y Dos de Mayo recogerán ayuda humanitaria para Siria


Santiago Prestel | 16/02/2023

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El terremoto producido entre Siria y Turquía el 6 de febrero ha dejado miles de muertos. Padres que han perdido a sus hijas. Madres que han perdido a sus hijos. Abuelos que han perdido a sus hijos y sus nietos. Familias enteras han quedado sepultadas bajo toneladas de escombros. Bajo esas toneladas de escombros, han quedado sepultados miles de sueños. De matrimonios por efectuarse. Viajes sin realizar. De vidas, aun por vivir. De niños por nacer.

También nos ha mostrado la dura realidad de la debilidad humana. De la importancia de vivir el instante con nuestros seres queridos. Se nos ha presentado la muerte como la posibilidad que esta siempre presente. Como aquello que puede ser en cualquier momento. La presencia constante de la muerte es el motivo por el que debemos vivir cada minuto. Pero ha sido esta presencia de la muerte, la que nos ha mostrado su lado más cruel. Para la comunidad internacional existen víctimas de primera y de segunda categoría.

Mientras la ayuda llega de manera ingente a Turquía, en forma de víveres, ropa o ayuda humana, Siria, ha sido apartada. Olvidada. La ayuda a Siria está siendo ínfima y ello, tienen unos culpables, a los cuales debemos señalar abiertamente: Estados Unidos y la Unión Europea. Los Estados unidos, a base de promover su imperialismo decadente, ha impuesto multitud de sanciones al pueblo sirio por no plegarse a sus exigencias. Recordemos aquí, que la única ayuda que estaba recibiendo el gobierno de Bashar Al-Asad, en su lucha contra el Estado Islámico, fue la proporcionada por Rusia e Irán.

Derivado de las sanciones americanas y seguidas mansamente por la Unión Europea, como buen vasallo, impiden la llegada masiva de la ayuda necesaria para poder paliar las necesidades provocadas por la catástrofe natural. Por ello, puede indicarse, que Estados Unidos y la Unión Europea tienen las manos manchadas de sangre, al impedir llegar los equipos de rescate necesarios para salvar el mayor número de vidas posible. Para el globalismo internacional, el pueblo sirio es un pueblo de segunda clase. Sus víctimas son de segunda clase. El globalismo provoca muertes. Ya sea por las mareas de inmigrantes que pierden su vida en el mar o a través de las diversas sanciones que impiden desarrollarse a los pueblos. El globalismo, tiene claro su enemigo, las naciones soberanas de si mismas que quieran dirigir sus propios designios.

Aun más vergonzoso es el caso de España. La propia ministra de Defensa, en el canal 24 horas de RTVE, dijo que la misión humanitaria desplegada en Turquía no iba a poder prolongarse hasta Siria. Declaraciones como «una de las cosas que nos causa más dolor a todos es no poder tener esas intervenciones en Siria, porque en Turquía la comunidad internacional se está volcando» o «no poder extender la misión en Siria porque es complicado» demuestran que España, hoy en día, no es un pueblo soberano. No toma decisiones por si mismo. España hoy es una nación servil a los intereses del globalismo, del capitalismo salvaje, del imperialismo americano y con un claro vasallaje hacia la Unión Europea. Y, aquí, me gustaría hacer mía una frase de Tolstoi: «Un gobierno que no procura la justicia no es mas que una banda de criminales».

¿Tampoco vale una vida humana para el globalismo? ¿De verdad el ser humano está llegando a ese punto de degradación, de no querer ayudar a sus semejantes? ¿Los muertos y los heridos sirios son menos que los muertos y los heridos turcos? La respuesta a todas estas preguntas es que, para el globalismo, parece ser que sí. Y, todo ello, con fines claramente geopolíticos y estratégicos. No solo quieren acabar con un gobierno que no quiere renunciar a su Soberanía, sino que van a aprovechar esta catástrofe para provocar aún más ruina, pobreza y devastación al pueblo sirio.

or el momento, como se ha indicado mas arriba, la ayuda no está llegando. Ni siquiera las ONG que tanto se jactan de ayudar a los necesitados, están haciendo nada por ayudar a una población, que por si y sin el terremoto, ya estaba sufriendo. Este sufrimiento, es provocado por una guerra civil fomentada por Estados Unidos y sus aliados.

Por lo tanto, dadas las dramáticas circunstancias que está viviendo Siria, Hacer Nación, no puede dar la espalda a todos aquellos que han sido abandonados a su suerte. Si los globalistas han decidido abandonar al pueblo sirio, los verdaderamente nacionalistas, los verdaderamente patriotas, los ayudaremos. Por ello, se ha decidido realizar una campaña conjunta con el Frente Europeo de Solidaridad por Siria, en la cual, a través de nuestra rama más social Españoles en Acción” realizaremos recogidas en nuestras casernas el 18 de febrero. Las casernas donde pueden dirigirse los interesados son El Empecinado (San Fernando de Henares) y Dos de Mayo (Madrid). Allí, todo el que quiera, podrá llevar alimentos de primera necesidad no perecederos, ropa, productos de higiene, sacos de dormir, mantas, productos para bebes y todo aquello, que quieran hacer llegar a los sirios.

Juntos, ayudaremos a paliar, en la medida de lo posible, las necesidades que puedan tener los supervivientes de esta catástrofe. Detrás de cada superviviente, hay una historia que debe ser escuchada, familiares que deben ser llorados. Vidas, que aún rotas por el dolor de la tragedia, deben recomponerse. Y esa es nuestra obligación, ayudar a recomponer todo aquello que se ha roto y que el globalismo se niega a recomponer. Donde no llega la ayuda internacional llegara la ayuda individual de cada uno de nosotros. Estamos seguros de que el pueblo sirio saldrá adelante. Somos conocedores de la fuerza, determinación y valentía de cada uno de los ciudadanos sirios. Por eso, sabemos, que Siria, vencerá.

Santiago Prestel: Frente al liberalismo: Por una alternativa nacional y soberana. Letras Inquietas (Diciembre de 2022)