Destacados: Agenda 2030 | Inmigración | Libros

       

Reportajes

¿Será 2024 el año de la Nueva Derecha mexicana encabezada por Eduardo Verástegui?


Félix Santovenia | 31/12/2023

 Nuevo libro de Santiago Prestel: Contra la democracia

2024 será un año intenso para México: el sexenio de Andrés Manuel López Obrador llega a su fin y, aunque su partido, el Movimiento para la Regeneración Nacional (MORENA), encabeza la mayoría de las encuestas publicadas hasta la fecha, los diferentes actores políticos buscan colocarse en la mejor posición posible de cara a los comicios federales que se celebrarán el 2 de junio. Las principales formaciones concurrirán bajo modelos de coalición con fuerzas más pequeñas para optimizar sus resultados y erosionar en la medida de lo posible a la heredera política del tabasqueño: Claudia Sheinbaum.

Uno de los focos de interés estará en la derecha, tradicionalmente agrupada en torno al Partido de Acción Nacional (PAN). Sin embargo, el ascenso de la cada vez más escorada hacia el progresismo Xóchitl Gálvez y, finalmente, su nombramiento como precandidata por el PAN disgustó a los sectores conservadores y neoderechistas de la formación y su ámbito de influencia. Previamente a su registro como precandidata de la coalición Fuerza y Corazón pr México formada por el PAN, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el actor, productor, cantante y activista Eduardo Verástegui, una de las figuras más destacadas de la Nueva Derecha mexicana, ya alertó de que Gálvez «representa todo lo opuesto a los valores defendidos» por el panismo en particular y la derecha en general. Vérástegui aseguró que con Xóchitl Gálvez «la mayoría del pueblo mexicano se ha quedado sin representación política».

Dicho y hecho: la alternativa al PAN

Junto a un grupo de intelectuales y activistas del patriotismo mexicano, Verástegui presentó su movimiento Viva México, cuyas ideas-fuerza pivotan sobre la defensa de la vida, la propiedad privada, el medio ambiente, la libertad de conciencia, religiosa y de expresión y la recuperación de las tradiciones históricas del país. Fue el propio Verástegui quien condensó el ideario de Viva México en tres pilares: «Dios, patria y familia», lo que automáticamente le supuso ser tildado de «ultraderechista» por los sectores progresistas y de izquierda. El pasado 7 de septiembre, se registró como precandidato independiente ante el Instituto Nacional Electoral. Su registro puso en jaque al panismo: por primera vez en mucho tiempo, la candidata del PAN tendría un rival a su derecha.

¿Cuáles son las posibilidades reales de Eduardo Verástegui?

Históricamente, el control gubernamental sobre los mass media en México ha sido férreo. Y, a pesar de su discurso público como «enemigo» de los grandes medios de comunicación (particularmente de los canales de televisión en abierto), el ejecutivo de Andrés Manuel López Obrador ha ejercido su influencia y presión sobre los mismos, obteniendo, en términos generales, unas coberturas favorables o menos críticas de lo debido y potenciando la red de medios públicos del Estado, en especial el Canal Catorce, que ha dedicado buena parte de sus producciones en materia de documental a denostar hasta la saciedad los sucesivos gobiernos del PRI y del PAN entre los sexenios de Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto.

Con estos mimbres mediáticos, parece complicado que la candidatura presidencial de Eduardo Verástegui pueda acceder al gran público en igualdad de condiciones a los otros aspirantes. El buen manejo de Verástegui en redes sociales y plataformas de vídeo y streaming pueden compensar su más que previsible falta de minutos en los mass media. Descartada a priori la presidencia, el objetivo de Verástegui y Viva México debe ser superar la barrera del 3% necesario para obtener representación a nivel federal.

La mayoría de analistas políticos coinciden en que la verdadera batalla de Verástegui y la Nueva Derecha mexicana no tendrá lugar en las presidenciales de 2024 sino de cara a 2025 y años sucesivos. En una entrevista concedida a Emeequis, el político y referente neoderechista Carlos Leal aseguró que el 2 de junio será «una evaluación» de posibilidades. En alusión a la Nueva Derecha mexicana, Leal considera que «aún estamos dispersos». «Tenemos un año para juntarnos para ver qué se puede plantear para el 2025, 2027, ya que el 2024 yo lo veo muy complicado, a menos que salga un candidato independiente que sí pueda sacar los temas adelante».