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Hacer Nación sigue adelante con su campaña nacional por la remigración


Redacción | 13/02/2024

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El partido soberanista Hacer Nación prosigue con su campaña por la remigración como forma de solucionar el problema migratorio que, a su juicio, sufre España en particular y Europea en general.

La campaña comenzó el pasado 13 de enero en Bilbao, con el despliegue de una bandera de grandes dimensiones en el céntrico Puente del Arenal. Ayer, militantes de la formación, colgaron de manera simultánea lonas en puntos destacados de Gijón, Jaén, Madrid, Sevilla, Talavera de la Reina (Toledo) y Valencia.

El partido soberanista también ha estado presente de manera muy activa en Alcalá de Henares, ciudad que está sufriendo un grave problema de seguridad ciudadana provocado tras el traslado de cientos de migrantes a los cuarteles militares de la localidad madrileña.

Y es que, en opinión de Hacer Nación, el actual modelo migratorio es «una invasión encubierta en la que políticos, falsas ONG y grandes empresarios, tienen las manos manchadas de sangre. Ellos han provocado un efecto llamada que ha lanzado gente al mar, generando muertes que luego han intentado hacer recaer sobre los hombros de quienes criticamos la actual invasión que sufrimos». Y añaden que los españoles también «han sido víctimas de la inmigración, aunque ante esto el silencio mediático es absoluto. El descontrol en nuestras fronteras ha sido el desencadenante de múltiples problemas en nuestra tierra: atentados yihadistas, bandas de menas, bandas latinas, islamización de ciertos barrios, inseguridad, falta de convivencia, una visible pérdida de identidad en nuestras calles por la sustitución poblacional, precariedad laboral incentivada por la entrada de mano de obra esclava y un largo etcétera de problemáticas derivadas de esta cuestión».

Por ello, desde Hacer Nación proponen detener «la invasión que estamos sufriendo y las fronteras sean controladas de manera férrea» mediante la puesta en marcha de «un plan de remigración para que todas las personas de origen extranjero que no aporten nada a los intereses de nuestra nación o sean consideradas inasumibles o representen un problema para nuestra nación y nuestro pueblo, independientemente de que les haya sido entregada la nacionalidad, sean expulsadas de España».